Hoy una de las preocupaciones de países y empresas se centra en el aumento de la competitividad como forma de inserción en la economía global. En la base de la competencia se asienta el concepto de productividad y muy estrechamente ligado a éste, el de formación.
El vertiginoso avance de las comunicaciones y las tecnologías someten a las empresas a una constante adaptación a las mismas, tornando al conocimiento en un activo clave que deben poseer las empresas para poder ser competitivas. El conocimiento juega un rol cada vez más importante en el desarrollo de países y sus sociedades; las economías no están basadas únicamente en la acumulación de capital, hace falta un sólido cimiento de información, aprendizaje y adaptación. Por medio del conocimiento se logra el desarrollo de la capacidad de inventiva, mediante la inversión en investigación y desarrollo. La investigación se traduce en nuevos productos, técnicas de producción, insumos nuevos, mejora continúa de la calidad, que permiten optimizar recursos y reducir costos, con la consiguiente ganancia de competitividad.
Es en este marco que la formación aparece como un componente central dentro de las estrategias de competitividad de países y empresas. Este concepto es casi un sinónimo de medición, relaciona el resultado con el insumo. Refiere a la transferencia de conocimientos, destrezas y habilidades vinculadas al manejo de tecnologías en permanente cambio.
Las empresas, en tantas organizaciones, deben estar en un proceso de aprendizaje continuo; la formación no atañe solo a la generación de nuevas competencias en el trabajador, sino a todas las jerarquías de la empresa. El uso adecuado de la información para la toma de decisiones en tiempo y forma, el uso y gestión eficiente de los recursos, son elementos claves que hacen a la competitividad.
La formación atañe a todos los agentes involucrados: gobiernos, empresarios, trabajadores, así como a las instituciones que brindan formación. Los beneficios que ésta reporta se traducen en mayores ganancias para la empresa, debido al aumento genuino de la productividad; ganancias para los trabajadores que participan en el proceso, ya que es un instrumento para lograr la empleabilidad, empleos de buena calidad y mejor remunerados; para la sociedad en su conjunto, ya que se alcanza mejor nivel y calidad de vida.
La formación, juega entonces, un rol activo en el desarrollo de un país, debido a la fuerte relación que existe entre formación y trabajo decente por un lado, y en una mayor competitividad a través de la productividad por otro.
Es por ello que dedicamos esta sección a aspectos relacionados a la formación y la productividad, a través de documentos elaborados por Cinterfor, OIT, así como otros documentos y enlaces de interés.
En la 97a. Conferencia Internacional del Trabajo, junio de 2008, se presentó el informe: "Las calificaciones necesarias para el aumento de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo".
La discusión que se llevó a cabo durante la CIT dio la oportunidad a los gobiernos y los interlocutores sociales para examinar las medidas prácticas - métodos, estrategias y herramientas - y se adoptó la siguiente
Resolución relativa a las calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo *
La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, congregada en su 97.ª reunión, 2008,
Habiendo celebrado una discusión general sobre la base del Informe V, Calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo,
1. Adopta las conclusiones siguientes, y
2. Invita al Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo a que preste a estas conclusiones la consideración debida a la hora de planificar las futuras actividades sobre calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo en el marco del Programa de Trabajo Decente, y que solicite al Director General que las tenga en cuenta en la elaboración del Programa y Presupuesto para el bienio 2012-2013 y en la asignación de los recursos que estén disponibles durante el bienio 2010-2011.
Acceso a la Resolución relativa a las calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo (págs. 29 a 49 del documento)
El vertiginoso avance de las comunicaciones y las tecnologías someten a las empresas a una constante adaptación a las mismas, tornando al conocimiento en un activo clave que deben poseer las empresas para poder ser competitivas. El conocimiento juega un rol cada vez más importante en el desarrollo de países y sus sociedades; las economías no están basadas únicamente en la acumulación de capital, hace falta un sólido cimiento de información, aprendizaje y adaptación. Por medio del conocimiento se logra el desarrollo de la capacidad de inventiva, mediante la inversión en investigación y desarrollo. La investigación se traduce en nuevos productos, técnicas de producción, insumos nuevos, mejora continúa de la calidad, que permiten optimizar recursos y reducir costos, con la consiguiente ganancia de competitividad.
Es en este marco que la formación aparece como un componente central dentro de las estrategias de competitividad de países y empresas. Este concepto es casi un sinónimo de medición, relaciona el resultado con el insumo. Refiere a la transferencia de conocimientos, destrezas y habilidades vinculadas al manejo de tecnologías en permanente cambio.
Las empresas, en tantas organizaciones, deben estar en un proceso de aprendizaje continuo; la formación no atañe solo a la generación de nuevas competencias en el trabajador, sino a todas las jerarquías de la empresa. El uso adecuado de la información para la toma de decisiones en tiempo y forma, el uso y gestión eficiente de los recursos, son elementos claves que hacen a la competitividad.
La formación atañe a todos los agentes involucrados: gobiernos, empresarios, trabajadores, así como a las instituciones que brindan formación. Los beneficios que ésta reporta se traducen en mayores ganancias para la empresa, debido al aumento genuino de la productividad; ganancias para los trabajadores que participan en el proceso, ya que es un instrumento para lograr la empleabilidad, empleos de buena calidad y mejor remunerados; para la sociedad en su conjunto, ya que se alcanza mejor nivel y calidad de vida.
La formación, juega entonces, un rol activo en el desarrollo de un país, debido a la fuerte relación que existe entre formación y trabajo decente por un lado, y en una mayor competitividad a través de la productividad por otro.
Es por ello que dedicamos esta sección a aspectos relacionados a la formación y la productividad, a través de documentos elaborados por Cinterfor, OIT, así como otros documentos y enlaces de interés.
En la 97a. Conferencia Internacional del Trabajo, junio de 2008, se presentó el informe: "Las calificaciones necesarias para el aumento de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo".
La discusión que se llevó a cabo durante la CIT dio la oportunidad a los gobiernos y los interlocutores sociales para examinar las medidas prácticas - métodos, estrategias y herramientas - y se adoptó la siguiente
Resolución relativa a las calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo *
La Conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo, congregada en su 97.ª reunión, 2008,
Habiendo celebrado una discusión general sobre la base del Informe V, Calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo,
1. Adopta las conclusiones siguientes, y
2. Invita al Consejo de Administración de la Oficina Internacional del Trabajo a que preste a estas conclusiones la consideración debida a la hora de planificar las futuras actividades sobre calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo en el marco del Programa de Trabajo Decente, y que solicite al Director General que las tenga en cuenta en la elaboración del Programa y Presupuesto para el bienio 2012-2013 y en la asignación de los recursos que estén disponibles durante el bienio 2010-2011.
Acceso a la Resolución relativa a las calificaciones para la mejora de la productividad, el crecimiento del empleo y el desarrollo (págs. 29 a 49 del documento)










